jueves, 4 de octubre de 2012

¿POR QUÈ LAS PERSONAS NEGRAS COLECTIVA E INDIVIDUALMENTE SOMOS ASÌ?


¿POR QUÈ LAS PERSONAS NEGRAS COLECTIVA E                    INDIVIDUALMENTE SOMOS ASÌ?

 Para responder este interrogante desde el Cimarronismo Epistemológico, lo primero que hay que hacer es identificar y definir cómo es que somos las personas negras.-

Nosotros a diferencia del profesor Licona, analizamos este problema desde un enfoque inductivo-deductivo dialéctico.

También hay que establecer, pre-establecer, aceptar y reconocer que existen dos realidades antagónicamente complementarias: El  Ser Individual o personal y el Ser Colectivo o social.-  Cada una de estas entidades tiene su respectiva forma de  consciencia: la individual y la social.

Esta última aunque es abstracta y por tanto intangible, es la que determina a la primera, pero a su vez está condicionada  por la naturaleza, la sociedad, la historia y el conocimiento.-

En segundo lugar, hay que dejar claro que no es recomendable referirse a los afrocolmbianos ni a ningún ser humano como cosas, razas o colores.- Por esto todo aquel que quiera saber si consciente o inconscientemente practica el racismo o el endorracismo debe preguntarse si al referirse a las personas negras o indígenas habla de los negros, las negras, los indios, cholos, etc.- Si así lo hace entonces es afirmativa la respuesta.

-Veamos algunos “tachas“ que el prejuicio racial atribuye a la  gente negra:

-Envidiosos (sobre todo entre la misma gente negra)

-cobarde

-Desagradecido- Ingrato

-Acomplejado

Aparentador

-Resentido

-Abandonado

-Desesperanzado

-Toma trago

-Desunido

-Rumbero

-Mujeriego

-Confianzudo

-Inmoral

-Desconsiderado

-Y todas aquellas otras que se puedan inventar

Ninguno de estos atributos ni todos aquellos  que se pretenda colgársele a la gente negra, no son propios de ellos, si no que más bien le han sido introyectados  por la  “sociedad blanca” y  condicionados por ella para ser así,  más el valor agregado del beneficio de inventario moral para la “gente blanca”.- Este proceso y fenómeno Psico-social se conoce como “Economía moral”, que consiste en descargar en el otro, en el diferente, todos los vicios morales y “tachas” propi@s .- Este macartismo racial no es mas que otro valor agregado, tanto de la esclavización colonial, como de la manumisión republicana.

Cerremos este capitulo con el siguiente interrogante y respondiéndolo tendremos aclarado el asunto: ¿El negro es así por humano o por negro?.- Yo respondo que por humano y el que diga que no, es porque consciente o inconscientemente le esta negando la condición y dignidad humana a esa persona que llaman NEGRO.

Con lo que aquí hemos establecido no estamos eximiendo a las personas negras de la responsabilidad que les corresponde, ya que principalmente esta recae sobre el estamento academizado o intelectualizado de esta etnia por su ignorancia intencional de la verdadera historia y cultura de su pueblo.- ¿De que otra manera se puede calificar la actitud desdeñosa y frívola que muestra el estamento Chocoano ideologizado respecto la Ley 70 de 1993? ¿Por qué a 17 años de la expedición de esta Ley sólo existen organizaciones de ríos y ninguna de intelectuales?.- Sólo nosotros, las mujeres y hombres negros ideologizados, tenemos las condiciones y oportunidades para fortalecer el proceso de reingeniería afro-étnico en que nos hemos comprometido los Cimarrones Epistemológicos.

Además la gente negra también participa de las enfermedades mentales propias de las sociedades de opresión y explotación que surgieron en la historia humana con el advenimiento de la propiedad privada sobre los medios de producción y cuando los vencedores le perdonaron la vida al vencido, pero acosta de desconocer su condición, dignidad humana y sus derechos como tal.

Como consecuencia de estas relaciones y del racismo implícito en ellas, las victima aprenden a victimizarse a si mismas, y fue y es así como en las comunidades negras practicamos el endorracismo, especialmente el endo-prejuicio racial.

Adicionalmente la forma como se reconoció el DERECHO HUMANO A LA LIBERTAD a los afroamerican@s (jurídicamente y no de hecho).- Los CIMARRONES somos testimonio reivindicador de nuestra libertad de hecho y no de derecho, ya que a la única etnia humana que se le pretende imponer LA LIBERTAD POR MANUMISIÔN es a la AFROAMERICANA.- Si a los países y Estados de América tienen alguna pizca de CONCIENCIA MORAL, sus legislativos deben, respectivamente, derogar todas y cada una de las leyes de manumisión.- Mientras esto no se haga  todos los afroamerican@s, exceptuando los CIMARRONES EPISTEMOLÒGICOS, jurídica y simbólicamente son propiedad de sus respectivos Estados, pues en el caso Afro colombiano, en particular, fue el Estado que como Persona Jurídica y mediante bonos de deuda pública compró a los esclavizadores en su condición de personas naturales la propiedad y mercancía más valiosa que existía en ese entonces: LASPERSONAS NEGRAS ESCLAVIZADAS.  

 

¿QUE ES LA CHOCOANIDAD?


¿QUE ES LA CHOCOANIDAD?

Antes que todo quiero dejar claro que ontológicamente y por conveniencias histórico-políticas soy un Cimarrón, Afroamericano, afro-latinoamericano, afro-suramericano. Afro-colombiano, afro-pacifico, Afrochocoano, y finalmente, Chocoano.

Respecto  el interrogante que nos hemos planteado, en lo  que  estoy seguro y completamente de acuerdo con el maestro Oscar Collazos(1) es que es irracional definir las etnicidades y nacionalidades solamente a partir de virtudes y defectos o con criterios emocionales y sentimentales. Al hablar de identidad cultural hay que saber que es un valor axiológico etnológico universal ya que todo pueblo la tiene, la quiere y que más que un  ser, es un deber ser.-

Considero que nuestra identidad histórica y cultural Nacional como Chocoanos, al igual que la de cualquier otro pueblo, es resultado del desarrollo histórico de lo que fuimos, de lo que  somos hoy y mañana seremos.- Para hacernos una idea de lo que es y significa  debemos metaforizarla, ya que esta figura literaria  al igual que el mito, la parábola, la analogía, la fabula y su moraleja,etc, se sabe desde los tiempos de Cristo, y mucho antes, que es el lenguaje de la realidad

Semana.com 11-19-1980.

Con base en ello, me atrevo afirmar que lo más parecido

a nuestra identidad cultural es nuestro rio Atrato, acompañado de la selva mega biodiversa que cruza, la lluvia que nos  purifica, el sol que nos alimenta, los mares que nos configuran, nuestro platino y oro, que han beneficiado a todo el mundo menos a nosotros.-

 Todos estos componentes objetivos y muchos otros, que conjugados con la histórica marginación y el perverso abandono Estatal, de la más estratégica región geográfica suramericana, permiten que nos auto reconozcamos y nos reconozcan mundialmente como Chocoanos.

A nivel etnológico podemos autodefinirnos como una forma particular de vivir nuestra afroamericanidad,  nuestra afrolatinoamèricanidad, nuestra Afrocolombianidad y nuestra afropacificificidad.- Nuestra etnicidad, desde mi particular punto de vista, considero que es una de las etnicidades más simbólica y representativa de este universo

El mayor peso  demográfico y étnico del Chocó y la Chocoanidad esta en los Afrochocoanos (aquí van incluidos los mulatos, tercerones, cuarterones, etc.), cuyo peso específico en estas variables es  del 90%, más el 8%  indígena, que culturalmente son los que han venido definiendo y definirán el destino histórico-político y el perfil etnológico  Chocoano.

Por último, hay que leer “Que es ser Chococoano a través de la obra de Miguel Caicedo Mena”, del Quibdoseño Julio César Uribe Hermosillo, que fue su trabajo de grado para optar el titulo de Comunicador en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. En esta investigación se demuestra que los Chocoanos poseen un imaginario poético propio, amen de su folklore musical, su toponimia, su picaresca, y muchos otros rasgos,  que permiten objetivar su identidad cultural. ¿Quién mejor que un Chocoano puede comprender y disfrutar neuronalmente de, “La Razoncita”, “Eudomenia la Cotuda”, “El Perrito Rabón”, “la Carta”,etc.?

Este mini ensayo es parte del material para discusión en las “Urambas”(2) del Palenque Creativo del Conocimiento Afrochocoano –PCCA-, del barrio Yesca Grande (K-4ª-24-07), de la ciudad de Quibdó. 
 

                                                                                                  

1.   Practica tradicional de trabajo en el pacífico sur colombiano

RÈPLICA PÙBLICA CHONTIANA A MARCO TOBIAS CUESTA


 RÈPLICA  PÙBLICA CHONTIANA A MARCO TOBIAS CUESTA


Responsable: Chonto A. Serna A. (Última versión,22-07-11)


“Todo mentiroso es el mejor esclavo de sus propias mentiras”. (Anónimo)


En la edición No. 818 de este semanario, en su columna “Periscopio”, y desde hace mucho tiempo, viene  confundiendo a la opinión  dándoselas de oráculo de los negros y dueño de la verdad revelada. Todo Chocoano medianamente informado sabe que esto es mentira porque  la verdad es imposible alcanzarla y  hay que construirla buscándola en la praxis histórico-social. Ayudé construir la Ley 70 de 1993 y por tanto estoy en primera línea junto a los que están trabajando para  corregir sus falencias. Acepto y reconozco que la Ley 70 tiene más   desventajas que ventajas. Pero la  diferencia  esta en ser la primera y única ley en la historia, política y jurídica de  las Comunidades Negras en donde son reconocidas  como sujetos y no objeto, alcanzando unas ventajas comparativas sin parangón. Muestre una Ley que sea mejor. Imposible, pues no existe. Usted  carece  de fundamentación etnojurìdica para criticarla. Estoy creyendo  que usted cree  que esta ley perjudica a los afropacìficos porque   garantiza el querer y el derecho de nuestros campesinos a no vender sus tierras como usted vende los lotes de sus ejidos.  Creer que la burguesía colombiana nos tiene de cuidanderos de nuestras tierras es creer que yo lo tengo de cuidandero de las suyas. Si se molesta en investigar quien es quien en el proceso de Comunidades negras podrá darse cuenta de muchos como yo jamás hemos recibido ni recibiremos canonjías del Estado, sin dejar de reconocer que muchos  lo han hecho y lo están haciendo. Pero eso es problema de ellos con usted y viceversa. Bueno, y a propósito, ¿Dónde carajos estaba  y en  cual orilla política luchó   cuando la coyuntura de la Constituyente de 1991 y del Articulo Transitorio 55 (A,T,55).


Para su sanidad espiritual y moral le aconsejo  no  tratar de destruir lo que no ha ayudado a construir. Le recomiendo  más bien lo haga con el disfraz  politiquero que ha ayudado a montar desde el bipartidismo  político nacional y el  movimiento politiquero regional en el que ha contribuido a enterrar en el fondo del excremento de la corrupción social colombiana al noble, sufrido y engañado pueblo chocoano. Por favor, tenga más respeto con la historia y con el pueblo Chocoano. No lo confunda más. De donde sacó que el Presidente Cesar Gaviria Hizo la ley 70. Una cosa es  sancionar como Presidente una  Ley y otra  hacerla.  Esta norma la hizo y la expidió fue el Congreso de la República de Colombia.  Haga una plana con esta última parte y repítala mil veces hasta que  se la aprenda.  Para parar esta primera tunda de rejo ideológico-político, no entiendo por qué no quiere  entender (¿será ignorancia invencible en materia etnojurìdica?) que si comparamos la Ley 70 con la Ley de abolición de la esclavitud, la primera se la lleva por delante.


La segunda muenda se la voy a dar con la Sentencia T-422/96 de la Corte Constitucional, que transcribo textualmente: “Diferenciación positiva para Comunidades Negras”. “La diferenciación positiva correspondería al reconocimiento de la situación de marginación social de la que ha sido victima la población negra y que ha repercutido negativamente en el acceso a las oportunidades de desarrollo económico, social y cultural. Como ocurre con grupos sociales que han sufrido persecuciones y tratamientos injustos en el pasado que explican su postración actual, el tratamiento legal especial enderezado a crear nuevas condiciones de vida, tiende a instaurar la equidad social y la paz interna y, por lo mismo, adquiere legitimidad Constitucional”. Por lo anterior creo  se  equivocó de contraparte. No es  la ley 70   la que debe atacar sino a la Corte Constitucional que sostiene la constitucionalidad y legitimidad de esta Ley.  Si estaba o continua                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 creyendo o intenta hacer creer que las Comunidades Negras organizadas por tener como  todo, contradicciones internas, somos el paradigma de atraso, mediocridad, corrupción e inmoralidad, se equivocó de bus y se estrelló. No somos ni más ni menos que reflejo de la sociedad colombiana. Por último, para demostrar que la Ley 70 tiene significativos logros para nuestras comunidades que ningún partido o movimiento político  tradicional ha logrado para ellas. Para no ser extenso le recordaré algunos:


1.- Si no hubiera sido por la Ley 70 nuestros campesinos de Jiguamiandò jamás hubieran podido recuperar sus tierras. Y según “Periscopio”, esto último parece  querer usted que suceda con todas las tierras del campesinado Chocoano y del Pacífico.


2.- No sabía usted. O se le olvidó, o no se quiere dar cuenta que por Ley 70, aunque es un ñingrì,  el Estado Colombiano para este año está  reconociendo 1.180 cupos para becas de estudiantes de  pre-grado  de las Comunidades Negras.


3.- Por Ley 70, la mayoría de las universidades públicas ofrece dos cupos, como mínimo, por programa para universitarios afrcolombianos.  Y la mayoría de las Universidades privadas ofrecen, como mínimo, descuentos del 30% del valor de las matrículas, y no pocas de ellas ofrecen cupos para posgrados en medicina.


4.- Por Ley 70 se obligó al Estado a reconocer la Afroeducaciòn como estrategia etnoeducativa.


5.- En materia de dignificación humana la ley 70 reconoce la condición de persona, mientras que la Ley de Abolición de la Esclavitud de 1851 no lo hace.


Para concluir lo invito al “Palenque creativo del Conocimiento Chocoano”-PCCCH-, para que todos los viernes, a las 4:0 PM., aquí en mi casa, en la carrera 4 No. 24-07 (2º Piso),  para que estudiemos etnoconstitucionalismo.


Epígrafe aterrizador:


“Quien repudia la Ley70/93, y no la de Manumisiòn de 1851 ¿No es un MANUMISO?”

METODO DE BELIGERANCIA


MÉTODO  DE BELIGERANCIA  (SEMIÓTICAMENTE=DELIBERANCIA) ESTRATÉGICA)

La historia de la beligerancia socio-humana enseña que los pacifistas existiremos  mientras ella exista.- Si la beligerancia irracional desaparece desaparece nuestra razón de ser.- Todo pacifista tiene que aprehender a ser un maestro en el hacer y pensar por nuestro ser filogenético .- A nivel de experiencia personal  desde hace 56 años he constatado que en todo pleito hay quienes  azuzan y carean y quienes separan o median (pacifistas) intuitivamente o por  inconveniencia, lógica, moral, ética, ontogénica y filogénica ..- Los pacifistas queremos acabar las guerras y las violencias para dejar de ser pacifistas y que la humanidad pueda evolucionar racionalmente sin lastres materiales ni espirituales.

Todo pacifista debe saber por qué existe la guerra.- La guerra existe porque existe una mafia plutocrática mundial, que históricamente se ha sostenido alimentándose a base de una patológica  ego-ambición, y  de una  espiritualidad irracionalizada.

La anterior reflexión me permite auto nombrarme FACILITADOR ASERTIVO de las Organizaciones Afrochocoanas organizadas con el A.T. 55 de la C.P.N.

Todos los que me conocen saben que fui y sigo siendo  un MAESTRO CIMARRÒN,  miembro co-fundador del Consejo Comunitario General del  Rio Baudò y Sus Afluentes –ACABA-, y que desde las Luchas por la Defensa del Territorio Tradicional del Pacífico, por allá en el último lustro de 1995, pasando por, la Campaña Nacional por el Auto-descubrimiento “CANA”, en capicuà con el A.T. 55 y la Ley 70 de 1993 (1990-1995), he conservado mi libre pensamiento, por tal razón y siendo consecuente con ello, en determinadas coyunturas me tocó irme en contra de las estrategias y directrices de mi organización, demostrando la práctica y la historia de nuestro proceso que tuve razón en mi actitud polìtica.

Todos también saben que he sido facilitador de la etnoeducaciòn  en nuestro Pacífico, y que todo lo que soy se lo debo a este proceso.

Todos también saben que soy facilitador del Movimiento Popular Revolucionario Por la Independencia del Chocò  -RICHO-.

También todos deben saber que yo se que ni todas las organizaciones ni todas las personas de nuestro proceso organizativo apoyan ni creen en la propuesta de prepararnos y educarnos para la independencia del Chocò, pero ello no me impide convocarnos a que resucitemos nuestro Comité de Etnoeducaciòn de organizaciones afrochocoanas, con el fin de ejercer y desarrollar nuestro derecho a la etnoeducaciòn.-  Nuestras diferencias, políticas, metodológicas, conceptuales, etc, no deben ser impedimento para trabajar en todo lo que beneficie nuestra ètnia , por ej. ¿A què organización no beneficia tener su Escuela de Líderes Etnoeducativos?        

LOS CHOCOANOS UN VIEJO GRUPO ÈTNICO INVISIBILIZADO

  LOS CHOCOANOS UN VIEJO GRUPO ÈTNICO INVISIBILIZADO

“Primero debemos hacernos conscientes  de nuestra humanidad, segundo de nuestra   Chocoanidad y después de lo demás”

Por: Chonto A. Serna Arriaga

La Escuela de pedagogía popular Etnico-polìtica “PALENQUE CREATIVO DEL CONOCIMIENTO CHOCOANO-PCCCH- ,  convoca a todos los Chocoan@s y sus descendientes, donde quiera que estén, para exigir el reconocimiento en la legislación Afrocolombiana, Palenquera y raizal,  en la de acciones afirmativas y de políticas publicas diferenciales, el derecho a ser reconocidos e incluidos como grupo étnico, como pueblo y como Nación. Los chocoanos le enseñan a sus hijos que todo hijo de Choan@ es Chocoan@. Desde lo simbólico, lo político, lo  histórico, lo etnológico, etnográfico y hasta en lo cartográfico, el Chocoano es el grupo étnico en desarrollo de mayor antigüedad en el país. Esta cultura trasciende espacios, tiempos y generaciones. La etnicidad de este pueblo florece en su  diversidad cultural, afro (mulatos, tercerones, cuarterones,etc), indígena (Emberà, Emberà- chamì, Wounam, Kunas,etc.,) y mestiza (chocoanizada). Sobre todo, sincretizada en el Pacífico. La máxima expresión de unidad histórico-política ètnicoterritorial la provocó el dictador Rojas Pinilla en 1956 con la intención  de DESMEMBRAR el departamento de los Chocoan@s. Y todo el que atente contra ella nuevamente la provocará. ¿Será que esta unidad se manifiesta sólo cuando este departamento tiene colgando sobre su cabeza la espada de la desmembración?   

El color de esta cultura es el color de la vida. Los afros e indígenas chocoanos han dado testimonio al mundo de convivencia pacifica desde hace mas de cuatrocientos años de relacionamiento interètnico. Son más las muertes violentas intraètnicas que interètnicas. Y aun son mas  las causadas por la politiquería Estatal. El colonialismo esclavista a las culturas indochocoanas las encriptò e impermeabilizó y a las afrochocoanas las permeabilizó y prostituyó. Una de las normas legales negreras más celosamente guardada fue la prohibición de evitar que “negros e indios” se mezclaran.  Súmese a todo esto los anti valores impuestos por la corrupta e inequitativa sociedad colombiana, el  régimen político que la sostiene, los 163 años de MANUMISIÒN, que hasta  la fecha continúan introyectandonos y, tendremos la explicación histórica, política, etnológica y sociológica de la decadencia moral del pueblo Chocoano. Etnicidad, que no se manifiesta políticamente está jodidamente zombìficada. Si los Chocoan@s no superamos dialécticamente la contradicción ESTADO (amo)-MANUMISO (esclavo), esta propuesta de visibilizar jurídicamente nuestra cultura cae al vacio. En el reconocimiento legal de la etnicidad Indígena y de Comunidades Negras no se agota lo Chocoano, ni la Chocoanidad. Nuestra Chocoanidad trasciende nuestra Negritud y nuestra Indigenidad. Somos mas que Negros, somos mas que indios. SOMOS CHOCOANOS.  

Atendiendo las estadísticas Estatales (DANE), mínimo, el 90% de la población del departamento es afroamerican@.- Si no asumimos  con memoria y conciencia histórica este componente sustancial de nuestra identidad cultural Chocoana, siempre será coja, mocha y manca. Y si no nos ponemos las pilas, peor que eso nos va o nos puede pasar.

-IDENTIDAD CULTURAL CHOCOANA.

Como problema de estudio etno-sociológico el concepto de identidad cultural debe someterse a los criterios científicos de la neuro-lingüística y sus disciplinas auxiliares y c0mplementarias. Desde esta perspectiva tenemos todo el derecho humano a ha-ser gerencia de nuestro propio conocimiento y del universal.

     

 

 

   

LAS COMUNIDADES NEGRAS Y LA CONSTITUCION DE 1991, VEINTE AÑOS DESPUES DEL AT 55


LAS COMUNIDADES NEGRAS Y LA CONSTITUCIÒN DE 1991. VEINTE AÑOS DESPUÈS DEL  A.T.55.

Por: Chonto A. Serna Arriaga

Esperábamos que con esta Constitución, el Estado y la sociedad colombiana, victimarios históricos de estas comunidades (Ver, Sentencia T-422/96) superaríamos los atavismos sociológicos y culturales acumulados durante más de 500 años de discriminación negativa del componente afro de este país. Pues no. Todo lo contrario,   con el incumplimiento de las normas de diferenciación positiva, el racismo se ha reforzado y camaleonizado  aún más en la conciencia e institucionalidad política, social, económica y financiera.

Dieciocho años de existencia de la Ley 70/93, en su capitulo VI, sobre los derechos a la identidad cultural, nos encontramos cada día mas perdidos en el laberinto de la manumisión moral, política e ideológica. Hoy estamos peor que antes que se reglamentara, con el decreto 2249/95, el artículo 42 de la ley 70. Este decreto fue resultado de las gestiones y propuestas de la Coordinación del Programa de Etnoeducaciòn Afrocolombiana del Ministerio de Educación Nacional –MEN-(Luis A. Artunduaga y Dorina Hernández), de la Comisión Pedagógica Provisional, y los congresistas por Circunscripción Especial (Zulia Mena y Agustín Valencia).          

Desde la Coordinación del Programa de Etnoeducaciòn Afrocolombiana, del MEN, con la asesoría de la Comisión Pedagógica Provisional y conjuntamente el de los indígenas se presentó y fue aprobado (por primera y última vez) por Planeación Nacional un proyecto por 1200 millones de pesos (700 para Comunidades Afrocolombianas y 500 para indígenas).

A pesar de todos los procesos de reglamentación e implementación de la Etnoeducaciòn afrocolombiana, sus acciones y practicas institucionales no han afectado el sistema educativo colombiano. Esto se hace más evidente si tomamos el caso del departamento del Choco, donde la Consultiva Departamental, con Gobernador de presidente, terminó sirviendo únicamente para elegir Consultivos de Alto Nivel; en donde a pesar de estar reglamentada desde 1998 la Comisión Pedagógica Departamental jamás ha sido convocada ni instalada.

A todo esto le podemos sumar un conjunto de acciones y definiciones educativas que van en contravía de los procesos de Etnoeducaciòn afrocolombiana, como son la política de estandarización curricular, la falta de capacitación y cualificación docente para el desarrollo de la Etnoeducaciòn Afrocolombiana, y muchas otras acciones que desde este Ministerio deprimen la autonomía cultural de estas comunidades.

Entre los Estados más violadores de Constituciones está el Colombiano. Por algo se encuentra en los primeros lugares entre los más inequitativos mundialmente. La explicación obvia de esta problemática es el irreductible y envilecedor incumplimiento de la Legislación Internacional y de la Constitución de 1991.- LA SUPREMA FORMA DE CRRUPCIÒN DE UNA SOCIEDAD ES LA DEL INCUMPLIMIENTO DE LA CONSTITUCIÒN Y LAS LEYES.

Mientras continuemos viviendo todos los indígenas, afrocolombianos y blancos pobres en medio de estas relaciones de explotación capitalistas nadie tiene derecho a quejarse sino a LUCHAR CONTRA ELLAS EN EL MARCO DE LA CONSTITUCIÒN NACIONAL Y LA LEGISLACIÒN INTERNACIONAL.      

ADENDA PARA E INICIO DE ESTE ESCRITO: A partir de la Constitución de 1991 el reconocimiento de la diversidad cultural rompió con la invisibilidad jurídica que venía imponiendo excluyentemente a la comunidad negra nacional acumunalando en la psicología colectiva e individual colombiana profundos prejuicios raciales contra esta comunidad. En los enunciados legales y  constitucionales se visibiliza a esta comunidad pero con el contumaz incumplimiento integral de las mismas su invisibilidad es mas perniciosa que en  las constituciones  anteriores.